Diseño:
• Diseñando un portal basado en las opiniones de tus clientes.
• Estudiando páginas web que te agraden.
• Contratando un diseñador de páginas web. Es la mejor inversión que harás.
Navegación:
Crea cada página de forma que conduzca a los clientes a la idea que les quieres vender. Evita confundirlos. Por ejemplo, el objetivo de mi página web es que lean el contenido para así aumentar su confianza y que luego se suscriban a mi boletín.
Confianza:
Formas de contacto En cada página tiene que estar visible la información de contacto (teléfono y dirección). Si es posible, en la parte superior.
La confianza se crea a través de pequeñas cosas como las mencionadas. Yo no pago ni un dólar a una empresa que no edifica la confianza desde el principio. ¡Y esto se hace desde el primer día!
Rapidez:
Evita sobrecargar tu página con imágenes. El objetivo es que lean, se informen y lleguen a tu objetivo. He visto miles de portales repletos de imágenes que no dicen nada.
Un estudio independiente reveló que los usuarios desean tener el control. No los obligues a ver presentaciones animadas, escuchar audio o ver vídeos. Según el estudio, si quieren ver presentaciones animadas van al cine.
Tienes que tener presentes a tus visitantes. Aplica la regla de oro de hacer por otros los que quieres que hagan por ti.
Contenido:
Los clientes compran de los expertos. Un experto organiza seminarios, charlas, presentaciones a grupos, escribe libros y brinda un contenido actualizado para mantener a sus clientes. Tal vez no compren hoy o en dos meses. Pero sí al cuarto mes o al año. Esa es la idea. No vender para perder. Es educar a través del contenido para vender cuando ellos estén preparados.
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